<<Maldito
despertador>>
Pensó Kety
nada más escuchar el irritante “pi, pi, pi” que todas las mañanas se repetía. Estiro
su brazo lo más que pudo y apago el odioso aparato.
Unos tenues
rayos de sol se colaban por las rendijas de las persianas, se levanto y las subió
de golpe lo que hizo que su vista se cegara durante unos segundos hasta que se
acostumbro a la claridad. Abrió sus cajones y tomo la ropa interior, la cual
dejo sobre la cama, se acerco a su armario y se parao unos minutos delante de
él pensado que ponerse, después de unos 5 minutos se decanto por una falda de
tubo grisácea, una blusa tono pastel y una americana a juego con la falda y
entro en el baño. Dejo que saliese el agua calienta hasta que el cuarto comenzó
a llenarse de vapor, se metió dentro de la ducha y dejo que el agua caliente
recorriera cada centímetro de su cuerpo.
Ya estaba
lista, cogió su bolso y miro su móvil
<<1
llamada perdida>>
Leyó en la
pantalla.
Salió de su
casa. Cerró la puerta con un par de vueltas de llave y subió al ascensor,
cuando llego abajo le hizo un gesto de saludo al portero con la cabeza y nada más
salir del edificio dio rellamada al número que le había intentado localizar
-Sofía
-¿Qué querías?
-¡Kety! –Dijo
su amiga entusiasmada al otro lado de la línea- ¿Dónde estabas?
-Dándome una
ducha, estoy camino del trabajo
Aprovecho que
pasaba un taxi para pararlo, se subió y le dio la dirección casi en un susurro
mientras prestaba atención a su amiga
-¿Te queda
mucho para llegar?
-No, ya estoy
en el taxi
-Pues cuando
llegues te espero en el café de enfrente
-Vale, adiós
-Adiós
Pago al
taxista y se bajo, vio a su amiga sentada en una de las mesas de fuera la cual
le hacía gesto eufóricos para llamar su atención, cruzo la calle y se sentó
-Buenos días –dijo
Sofía con una sonrisa en la cara como costumbre-
No es que Sofía
tuviese una vida rebosante de felicidad, pero hasta a las penas más grande le
sacaba el lado positivo
-Buenos días,
¿Por qué me llamaste tan temprano?
-Para
contarte una novedad
Otra cualidad
de su amiga, era un poco cotilla y a Kety los cotilleos pues como que no
-Dime, aunque
sabes que…
-No te
interesan –dijo su amiga terminando la oración- pero eres a la única que se lo
puedo contar
-Ayer por la
noche cuando salía de mi casa un hombre de pelo oscuro alto y corpulento me
pregunto si conocía a una tal Keneties…
Kety sin
darse cuenta desconecto de la conversación e interrumpió a su amiga
-¿Qué nombre
has dicho?
-Keneties
-¿Estás
segura?
-Sí, es más
le pregunte por la procedencia del nombre y no lo sabia
-Es que es
muy raro y original
-¿Cómo lo
sabes?
-Pues porque
el que te lo dijo sé quien es
-¿Quién?
-Keneties es
mi nombre y ese hombre era mi ex marido, Jimmy
Su amiga
estaba sorprendida y Kety se llevo las manos a su cabeza
-¿Qué quería ese
mal nacido?
-Saber si te conocía
porque quería hablar contigo
-Con que…
¿Quería hablar?
-Si
-Pues
hablaremos, pero a mi manera
Pagaron los
dos cafés y fueron rumbo a la oficina, Kety nada más entrar le dijo a su
secretaria que se pusiesen en contacto con Jimmy Josh y nada mas lo contactara
le pasase la llamada. Ella esperada sentada en el sillón de su oficina y Sofía
la observaba sentada en el sofá de dos plazas que tenía en frente de la mesa, sonó
el teléfono y Kety se abalanzo a cogerlo, Sofía se levanto a todo velocidad y
se sentó en una de las sillas al otro lado de la mesa
-Diga
-“Baby” ya
veo que al final te has decidido a llamarme
-¿Qué quieres?
-Bueno donde
quedo la educación y el “Hola ¿Qué tal?”
-Yo no tengo educación
con hijos de perra como tu
-Ya veo…ya, no
llevamos ni 20 segundos hablando y ya me has insultado
-Jimmy ¿Qué quieres?
No me hagas perder el tiempo
-Quiero
hablar contigo ¿Qué te parece a la hora de comer en el restaurante italiano que
hay al doblar la esquina?
-Yo no voy a ningún
lado contigo si quieres hablar nos vemos en el parque esta tarde a los cinco
-Vale, allí…
No había terminado
de hablar y Kety ya había colgado el teléfono
-¿Qué querrá?
–Pregunto Sofía ingenua-
-Yo sé muy
bien lo que quiere